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Arte Rupestre en el Macizo del Caroig El
Arte Rupestre del Caroig se incluye dentro del conjunto del Arte Rupestre
del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica -declarado Patrimonio
de la Humanidad
Estas
manifestaciones artísticas se encuentran enclavadas en un entorno natural
de alto valor ecológico conformado por montañas, lagos y gargantas en
el que sus habitantes muestran un gran amor por la naturaleza que les
rodea y donde el visitante podrá disfrutar del magnífico paisaje prácticamente
inalterado por la mano del hombre. Las pinturas rupestres de la Cueva de la Araña, en Bicorp, supone uno de los mejores y más interesantes conjuntos de todo el Arte Levantino. Entre sus composiciones destaca la conocida escena de la recolección de la miel, una actividad que todavía hoy siguen desarrollando los habitantes de la zona. Si bien es difícil determinar su origen, se calcula que estas pinturas podrían tener entre 7.000 y 8.000 años de antigüedad. En
Bicorp se está construyendo actualmente el Parque Cultural de La Canal
de Navarrés, un centro de información, interpretación y acogida al
visitante que le permitirá conocer La Cueva de la Araña y sus pinturas,
de igual modo que otros abrigos con representaciones del arte rupestre
levantino. La difusión de esta riqueza del arte rupestre del Caroig no
está reñida con su conservación. Protección y divulgación se unen en el
desarrollo de esta bella zona de la Comunidad Valenciana donde se mezclan
naturaleza y arte prehistórico.
El Territorio de las montañas del Caroig es el centro geográfico de la Comunidad Valenciana. Distintos sus veintitrés pueblos pero con carácter: aquí el genio del lugar no se esconde. Así, podemos ver los pueblos de
Millares
y
Dos
Aguas, suspendidos entre montañas
y acantilados de rocas excavadas por las aguas y el viento de los milenios.
Mucho más abajo está
Sumacàrcel,
donde el río se abre. La cúpula azul de la iglesia se refleja en las aguas.
Pero el latido del Caroig no podéis
sentirlo sin otros pueblos: la gran acrópolis gótica de Montesa
,
una fortaleza mitad castillo y mitad monasterio, y el pueblo que dió nombre
a la Orden de los Caballeros de Montesa, los herederos de los templarios.
Al atardecer, cuando ya el sol se precipita hacia la noche, la gran roca refleja luz dorada. Y te envuelve. Se avista Vallada desde aquí; al pie de un peñón puntiagudo que espera escaladores. Y Moixent, de tierras altas y leyendas de guerreros ibéricos con nobles caballos y penachos. En La Font de la Figuera está una de las piezas clave de nuestro Renacimiento: el retablo mayor de la iglesia. Anna es el agua: una albufera rodeada de árboles y frondas generosas. Y también otras fuentes en los alrededores del pueblo; chopos, hiedra y adelfas. En el agua intuimos el origen. También
Estubeny
es un continuo afloramiento de manantiales alrededor del pueblo y entre
mediterráneas vegetaciones. Enguera, la de extensos pinares y ángeles músicos que sobrevivieron terremotos. Más hacia el interior encontramos Chella, con su casco antiguo que se eleva hacia el mirador del "El Salto". Bolbaite, donde el río remansa entre las rocas justo bajo el castillo. Y Navarrés con los grandes pinos y barrancos de Río Grande. Quesa y Bicorp, entre las montañas de romero, salvia y pinos. En Quesa podéis visitar "Los Lagos" y en Bicorp las pinturas rupestres de la "Cueva de la Araña". Tous no es sólo un pueblo, es un jardín. El encanto natural de eSellent con la Font del Pinar, el contraste de los viejos cascos urbanos con la modernidad en Beneixida y Gavarda. El descubrimiento de la antigua alquería de Cotes. Y el río Júcar desplegando su inmensidad y cromatismo
en un bello valle repleto de naranjos en
Antella,
Alcàntera
de Xúquer y
Cárcer. —Caroig es el
laberinto de la luna llena
Diseñado por Antonio Beneito - |